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Tablero

tablero ajedrez

Consecuentemente uno puede dibujar un tablero de ajedrez dividiendo por la mitad el lado de un cuadrado grande tres veces seguidas.
El proceso técnico de producir un tablero de ajedrez es por lo tanto muy simple, y la concepción lógica, tampoco es complicada la aprehensión del tablero. La percepción de los 64 cuadrados a simple vista no es tan fácil, pero ha sido facilitada por el uso del color. Los cuadrados son alternadamente de color blanco y negro, de modo que desde tiempos inmemoriales el tablero de ajedrez se ve como sigue:

Es importante que el estudiante de Ajedrez conozca el tablero con mucha precisión; debe ser capaz de visualizar cada casilla en su posición individual así como en sus relaciones con las casillas vecinas. Por esta razón el tablero se ha dividido en tres regiones: el centro y las dos alas. El ala izquierda se compone de la primera y segunda línea a la izquierda, el ala derecha de la misma manera por las dos líneas extremas a la derecha, y el centro está formado por las cuatro líneas restantes, la tercera, cuarta, quinta y sexta. En el centro de este centro, cuatro cuadrados están situados, que forman la intersección de la cuarta y quinta línea con la cuarta y quinta fila. Estas cuatro casillas en el centro del tablero tienen, para propósitos estratégicos, la mayor importancia.
Para describir los eventos en el tablero de ajedrez breve y exactamente, se ha dado un nombre a cada una de las 64 casillas; en tiempos antiguos un nombre descriptivo, en nuestro tiempo, donde la ciencia de la Naturaleza y de las Matemáticas se ha vuelto tan prominente, un nombre matemático. Este nombre matemático nos recuerda a un sistema de coordenadas tal como lo introdujo Descartes. Por consiguiente, las ocho líneas, que van hacia arriba, se designan sucesivamente con los números 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, y las ocho filas, que van de izquierda a derecha, se designan sucesivamente con las letras a, b, c, d, e, f, g, h. La línea “a”, la línea “b”, que atraviesa la línea “h”, es, por lo tanto, una línea determinada; la primera fila, la segunda fila, que atraviesa la octava fila, es una fila determinada. Puesto que cada cuadrado pertenece a una sola línea y a una sola fila, su línea y fila lo designan inequívocamente. Por ejemplo, “b5” es el cuadrado del archivo b que pertenece a la quinta fila. Según la costumbre la letra precede al número: se escribe b5, nunca 5b. Por lo tanto, esta notación tiene la ventaja de nombrar cada cuadrado sin ambigüedad.
De la otra notación, la descriptiva, que se utiliza en muchos países y también en el mundo anglosajón, hablaremos más adelante.
En la notación matemática, la división del tablero descrito anteriormente sería la siguiente: los archivos del ala izquierda “a” y “b”, los archivos del ala derecha “g” y “h”, la línea central c, d, e, f, la línea central d4, d5, e4, e5. El límite del tablero está formado por la fila “a”, la fila “h”, la primera fila, la octava fila. Las esquinas son a1, a8, h1 y h8.
El estudiante debe esforzarse por adquirir el hábito de designar los cuadrados y de visualizar su posición. Hay muchos ajedrecistas que fracasan simplemente por su incapacidad de dominar esta tarea geométrica, sin sospechar su valor.