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La Partida de la Ópera: Morphy y la obra maestra de 1858

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Si solo pudieras estudiar una partida en tu vida, sería esta. La Partida de la Ópera es la lección de ataque más limpia que existe, y la jugó un genio de 21 años entre acto y acto de una ópera. Usa el visor de arriba para revivirla jugada a jugada mientras te la cuento.

La escena

París, 1858. Paul Morphy, el mejor jugador del mundo, ha ido a ver El barbero de Sevilla. En su palco, el duque Karl de Brunswick y el conde Isouard le proponen una partida. Morphy, educadísimo, juega con las blancas… y sin apartar mucho la vista del escenario.

Paul Morphy, el genio estadounidense que jugó la Partida de la Ópera

Qué aprender de ella

No te quedes con que ganó: fíjate en cómo ganó. Cada jugada de Morphy cumple una de tres reglas de oro:

  1. Desarrolla con tempo. Casi todas sus jugadas sacan una pieza nueva y amenazan algo. Sus rivales pierden tiempo defendiéndose y nunca llegan a desarrollarse.
  2. Abre líneas para atacar. Morphy entrega peones y piezas sin pestañear, pero siempre a cambio de abrir la columna o la diagonal que necesita.
  3. Ataca con todas las piezas. No improvisa con una o dos: cuando da el golpe final, todo su ejército participa. Es el control del centro y la actividad de las piezas llevados al extremo.

El final inolvidable

Mira las últimas jugadas en el visor. Morphy entrega la torre, después el alfil y por fin la dama —sí, la dama— para forzar el mate. ¿Por qué puede regalar su pieza más valiosa? Porque sus rivales tienen las piezas dormidas en casa y no pueden defender. Sus torres y caballos jamás se movieron.

Es el ejemplo perfecto de una idea que repito mucho: la actividad vale más que el material. Un ejército coordinado machaca a uno desorganizado, aunque tenga más madera.

Para seguir disfrutando

Una vez la hayas revivido un par de veces, vas a entender el ajedrez de otra manera. Desarrolla, abre líneas, ataca con todo. Morphy lo dijo todo en 17 jugadas.

Preguntas frecuentes

¿Quién jugó la Partida de la Ópera?

La jugó Paul Morphy con las blancas en 1858, en un palco de la Ópera de París, contra el duque Karl de Brunswick y el conde Isouard, que jugaban en consulta con las negras. Morphy ganó en solo 17 jugadas.

¿Por qué es tan famosa esta partida?

Porque es la lección de ataque más clara de la historia: Morphy desarrolla todas sus piezas a la máxima velocidad, abre líneas con sacrificios y da mate sin una sola jugada perdida. Se usa en todo el mundo para enseñar a principiantes.

¿Qué apertura se jugó?

Una Defensa Philidor (1.e4 e5 2.Cf3 d6). Las negras jugaron de forma pasiva y Morphy lo castigó con un desarrollo perfecto.