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Svetozar Gligorić: el mejor jugador yugoslavo de la historia

País
🇷🇸 Yugoslavia / Serbia
Título
Gran Maestro (GM)
Nacimiento
2 de febrero de 1923, Belgrado (Yugoslavia, hoy Serbia)
Fallecimiento
14 de agosto de 2012
Estado
fallecido
ELO máximo
2600 · 1971 (primer ELO FIDE)
2400 2500 2600 2700 1953: 2580 — compite en el Torneo de Candidatos de Zúrich; entre los mejores del mundo 1953 1959: 2590 — de nuevo candidato al título; sólida presencia en la élite 1959 1968: 2600 — gana torneos de máximo nivel; mejor jugador no soviético del momento 1968 1971: 2600 — primer ELO FIDE oficial; referencia del ajedrez occidental 1971 1985: 2540 — se mantiene activo como jugador, árbitro y periodista 1985 2600
Evolución del ELO · Fuente: FIDE

Durante la Guerra Fría, cuando la URSS dominaba el ajedrez de forma casi absoluta, un yugoslavo se ganó el respeto de todos por su talento y, sobre todo, por su honestidad ante el tablero: Svetozar Gligorić. El mejor jugador de la historia de Yugoslavia, varias veces candidato al título mundial, resumió su filosofía en una frase inmortal: «juego contra las piezas».

Quién era Gligorić

Nació el 2 de febrero de 1923 en Belgrado, en una familia humilde. Su juventud quedó marcada por la Segunda Guerra Mundial, en la que combatió como partisano contra la ocupación nazi. Tras la guerra, se dedicó por completo al ajedrez y se convirtió rápidamente en la gran figura del juego yugoslavo, un país que sería una auténtica potencia ajedrecística.

”Juego contra las piezas”

La frase que lo define —I play against the pieces— resume su carácter. Gligorić no se dejaba intimidar por la fama del rival ni intentaba leer su psicología: se centraba en la posición y en buscar la mejor jugada objetiva, tuviera enfrente a un principiante o a un campeón del mundo. Esa honestidad y objetividad ante el tablero fue su sello.

Su estilo era sólido, equilibrado y profundo, especialmente fuerte en la Defensa India de Rey y en las estructuras de la Nimzoindia, donde aportó ideas que llevan su nombre (el «Sistema Gligorić»).

El mejor de Occidente

Durante los años 50 y 60, Gligorić fue candidato al título mundial en varias ocasiones y uno de los pocos jugadores no soviéticos capaz de codearse de igual a igual con la élite de la URSS. Ganó doce veces el Campeonato de Yugoslavia y triunfó en torneos de máximo nivel en todo el mundo.

Su prestigio trascendió el tablero: fue periodista de referencia, árbitro de matches del Campeonato del Mundo y una de las figuras más respetadas del ajedrez internacional.

Una vida de pasiones

Gligorić era un hombre de curiosidad inagotable. Ya octogenario, sorprendió al mundo publicando un álbum de música pop de composición propia. Vivió el ajedrez como una de sus muchas pasiones, con una vitalidad que lo hizo enormemente querido. Murió el 14 de agosto de 2012 en Belgrado, a los 89 años, como una leyenda del juego.

Su ADN ajedrecístico

En nuestro sistema de ADN ajedrecístico, Gligorić representa el perfil del jugador sólido y objetivo: equilibrio entre solidez y ataque, técnica refinada y una consistencia basada en la honestidad ante cada posición. Si tu gemelo GM es Gligorić, tu fuerza está en el juego equilibrado y en la búsqueda de la mejor jugada sin dejarte llevar por la psicología; tu virtud es la objetividad.

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Preguntas frecuentes

¿Qué significa la famosa frase de Gligorić 'juego contra las piezas'?

Es probablemente la cita más célebre de Gligorić y resume su filosofía ajedrecística: 'I play against the pieces' ('juego contra las piezas'). Quería decir que, en el tablero, no le importaba la fama o la reputación del rival —ni intentaba leer su psicología—, sino que se centraba exclusivamente en la posición y en encontrar la mejor jugada objetiva. Esta actitud de honestidad y objetividad ante el tablero, sin dejarse intimidar ni envalentonarse por quién tenía enfrente, definió su carácter deportivo.

¿Por qué se considera a Gligorić el mejor jugador yugoslavo de la historia?

Gligorić dominó el ajedrez yugoslavo durante décadas (ganó el campeonato nacional doce veces) en un país que era una potencia ajedrecística real, solo por detrás de la URSS. Fue candidato al título mundial en varias ocasiones y, durante los años 50 y 60, uno de los pocos jugadores no soviéticos capaz de codearse con la élite de la URSS. Su prestigio trascendió el tablero: fue periodista, árbitro de matches del Campeonato del Mundo y una figura muy respetada en todo el mundo del ajedrez.

¿Es cierto que Gligorić también fue músico?

Sí. Además de su carrera ajedrecística y periodística, Gligorić tenía una gran pasión por la música. Ya en su vejez, a los 80 años, sorprendió al mundo publicando un álbum de música pop que él mismo había compuesto. Era un hombre de intereses amplios y curiosidad inagotable, que vivió el ajedrez como una de sus muchas pasiones. Esa vitalidad y apertura de miras lo hicieron, además de un gran jugador, una de las personalidades más queridas del ajedrez del siglo XX.